Vivir es lo mas extraño del mundo. La mayoria de la gente solo existe.
Oscar Wilde

24/8/2004

Fear and loathing in Vancouver (Act 1)

Lo "pense" a las 5:07 am

Debido a que este fin de semana estuvo muy activo a muchos niveles, he decidido partir la entrada en 2. La primera lo estas leyendo ahora y la segunda probablemente venga mañana.

Este fin de semana estuvo bastante locochon. El viernes comenzamos por el crucero latino (ultimo del año) donde hubo de todo, alcohol, mujeres bellas y algo poco comun en nuestros dias, una aparicion especial de Ultraman.

Domingo paso por mi en la tarde, nos detuvimos en su casa para que recogiera algunas cosas que tenia que llevarle a Reinaldo. Tomamos autopista y el hambre nos hizo parar en un Tim Horton’s. Despues de que Domingo se peleara con su cafe (Dejando como saldo un tablero sucio) y se comiera sus donas continuamos nuestro camino.

Al llegar a Vancouver Jose se comunico con nosotros, pidiendo que nos encontraramos con una amiga suya colombiana que todavia no sabe como moverse por la ciudad. Domingo, naturalmente, accedio, le llamo por telefono y la cito a encontrarse cerca de la estacion del SkyTrain Science World. Al llegar al lugar aprovechamos para marcarle a Reinaldo quien se encontraba en el SkyTrain y citarlo en el mismo lugar; el llego unos minutos despues, con cara de medio dormido, diciendo que se habia aventado un coyotito en el transporte, confiado de que en algun momento alguien le tendria que llamar y despertarlo, pues el traia los boletos. La colombiana no llegaba, mientras nosotros haciamos nuestras suposiciones, si era una Shakirita o algo por el estilo; Reinaldo nos corto el tren de pensamiento informandonos de que ella esta casada, brindando gran desilusion por nuestra parte.

Despues de esperarla un rato llegamos a la conclusion de que no habia dado con el lugar, Domingo se volvio a comunicar con ella y le cambio el lugar de reunion. Salimos hacia el crucero, al estacionar el coche nos encontramos con Jose y su novia, Francisco y una tal Hiroko. Los dos son venezolanos y las chicas eran japonesas. Previamente se habia adquirido una botella de Vodka para poder tomar un poco antes de subir al crucero y ser crucificados por los precios del bar flotante asi que todos juntos en el estacionamiento empezamos a rolar la botella, Domingo demostro que tenia intenciones de tomar mas de lo normal y le dio un buen trago a la botella, al principio me impresiono, pense que tenia buena garganta, pero al verlo toser y ponerse rojo poco despues me di cuenta que no.

Al final llego la colombiana, se estaciono y todos salimos hacia el barco pues segun la mayoria ya era medio tarde. La chica estaba bien, comestible y todo mundo empezo a fraguar su plan de accion mentalmente, jodiendo al projimo por buitre aunque todos traiamos lo mismo en la cabeza.

Despues de unos minutos de caminata llegamos al lugar, al principio hubo un poco de preocupacion porque parecia que no habrian tantas personas como la vez anterior. Yo sigo sin entender como es que se mide la diversion que uno puede tener en algun lugar deacuerdo al numero de gente que hay, creo que con que haya una congregacion es suficiente.

Reinaldo tenia unos boletos extras porque a la mera hora le quedaron mal dos amigas, como perder el dinero no estaba dentro de los escenarios aceptables salio a buscar algun comprador. Por ahi lo acompañe y mientras buscabamos a un posible cliente le dije “No trae el anillo de casada, viene de ligue”, refiriendome a la colombiana que andaba rondando por ahi. Encontramos rapidamente a una asiatica que no tenia boleto y le vendimos el sobrante al mismo precio, aunque no sin una mirada de desconfianza.

Antes de continuar creo que es necesario que describa como esta constituido el bote de la perdicion en el que nos montamos. Son 3 pisos, dos de ellos estan cubiertos y el ultimo es al aire libre. En los pisos cubiertos tienen mesas y asientos, en el superior solo hay unas sillas en los extremos para quien necesite descansar del bailongo. Las veces que he ido me la paso en el piso mas alto por 2 razones: la primera es que en los techados hace un calor infernal y la segunda es que los niveles inferiores estan llenos de una fauna muy particular; en el primero estan siempre los centroamericanos que cargan con una pinta de narcotraficantes de poca monta, su pinta de criminales me causa una leve repulsion. El segundo nivel es lo que Reinaldo denomina “el tanque de las feas” y es que pareciera mentira pero incluso la escotilla que les encierra tiene una cerradura que no invita a investigar que mas hay por ahi.

Entramos al lugar y notamos que efectivamente habia muchas menos personas que antes. Antes de ir hasta la cubierta superior (que es donde esta lo chingon), nos detuvimos en el segundo piso para comprar alcohol, Domingo ya andaba entonadon gracias al Vodka prefiesta. Ya con bebidas en mano subimos las escaleras y empezamos a cotorrear tonteria y media en lo que zarpaba la nave. El alcohol corrio rapido y de pronto fue necesario comprar mas, baje con Reinaldo y Francisco y despues de hacer fila un buen rato nos vendieron las bebidas, previendo su proximo final se decidio que las tomaramos ahi mientras nos formabamos de nuevo para ahorrar tiempo. Mientras bebiamos el barco comenzo a moverse, Domingo bajo despues de un rato a ver que es lo que nos detenia, un poco molesto por la falta de alcohol.

Ya arriba le dije a Domingo que no tomara demasiado o corria el peligro de terminar con un monstruo, en cuyo caso haria lo posible por salvarle; el dijo que me agradeceria mi intervencion en dado caso que corriera peligro de convertirse en Ultraman (por aquello de la revolcada con los monstruos).

Seguimos festejando y tomando. Reinaldo por ahi vio a una chica que le llamo la atencion, toda la noche le estuve insistiendo para que se le acercara pues estuvo sola toda la velada, bailando con otras chicas que lamentablemente no compartian su nivel de atractivo fisico, me dijo que ya habia encontrado a otra que le habia llamado mas la atencion pero tampoco con ella se avento… Mal por el.

Domingo, por su lado, seguia tomando, mostrando una sonrisita caracteristica en el humano bajo la influencia del alcohol. Parado cerca de la borda se dispuso a perder la vista en el infinito.

Yo me di unas vueltas por el barco pero mas que nada adopte una posicion de ave de rapiña cerca de las escaleras para poder apreciar a las chamaconas subir, bajar y bailar. Por ahi habia una señora, a quien apode cariñosamente “la momia”, hasta su madre de alcohol, intentando bailar al mismo tiempo que evitaba caerse. Tambien por ahi tuve una corta sesion de conversacion con Jose donde discutimos un poco sobre el cine mexicano.

Mientras andaba dandole mate a una cerveza que me habia invitado Domingo, llego un coreano ya medio cascara (viejo) y comenzo a hacerme la platica. Venia acompañado de una coreana mas o menos atractiva asi que procure tener un poco de paciencia pero poco despues el tipo me empezo a decir que era un joven muy atractivo, intente hablar solo con la chica pero no tuve mucho exito en abrir al ruco a la chingada asi que en el primer momento en que se distrajeron me di a la huida.

Despues de darle la vuelta a la bahia, el piso superior del crucero tiene que apagar la musica porque no puede hacer tanto ruido cerca de la ciudad asi que tocan la ultima cancion y te piden que bajes a los otros pisos (el tanque de las feas no!). Me fui a dar una vuelta por abajo, con la mala suerte de que me encontre al coreano anciano, el cual me jalo para que bailara con un monton de japonesitas. Mas tarde me entere que el tipo es dueño de una escuela de ingles y todas esas eran sus estudiantes. Por ahi andaba Francisco asi que lo jale para que bailara con el grupo de orientales tambien y yo opte por correr.

Subi de nuevo, empece a platicar con unas chavillas por ahi y al final me sente un rato en el primer piso con la colombiana y Jose, a esperar a que el crucero regresara para poderme bajar.

Cuando vi que estabamos cerca de la tierra me enfile hacia la salida, en el camino me encontre a Domingo recargado en la borda hablando con lo que sospecho es una hija no reconocida de Godzilla. En honor a mi promesa intente salvarlo de tan horrible final pero el alcohol era demasiado fuerte, Domingo estaba ya en las garras de la fealdad y la falta de autorespeto, prefiriendome patear antes que dejar de hablar con su Godzuki.

Evacuamos el bote, Jose se retiro con su novia y todos los que quedamos estabamos prendidos, queriamos continuarla. Entramos a un bar que estaba a unos cuantos pasos del desembarcadero, tenian una banda de rock en vivo mas o menos interesante. Reinaldo y yo nos sentamos al frente a verlos tocar y ver a unas groupies bastante buenas bailar por ahi. Lamentablemente Domingo, Francisco y la colombiana tienen gustos malos de musica y no aguantaron el ruido mucho tiempo asi que salimos pero ahora con intencion de buscar algo de cenar.

Domingo fue poseido temporalmente por el espiritu de Meteoro y manejo un leve como cafre por la ciudad. Yo venia muerto de la risa mientras que Reinaldo, en el asiento de adelante, venia rasguñando las vestiduras del automovil. Nos detuvimos en un Denny’s donde un pobre mesero tuvo que aguantar a un trio de borrachos, poco despues llegaron Francisco y la colombiana; cenamos y nos dividimos: Francisco y ella hacia sus respectivos hogares mientras que Domingo y yo nos fuimos a casa de Reinaldo.

Se levantaron las apuestas, acerca si Francisco terminaria en la cama con la colombiana o no. Yo, al contrario de los otros dos, le tuve fe al venezolano y supuse que lograria evitar no irse a dormir solo.

Antes de subir al automovil Domingo cayo rendido en el asiento trasero del auto asi que Reinaldo tuvo que conducir. Al llegar a la casa Domingo cayo directo al suelo, yo me sente en la terraza del patio trasero y me fume un cigarro, Reinaldo llego y hablamos sobre mujeres (para variar). Ahi Reinaldo me revelo el secreto para ligar con mujeres canadienses, diferenciandolas de las latinas:

Con las canadienses no hay que pelear tanto como con las latinas, es distinto. Les gusta que les digas “Besame y callate”.

Aun no he probado su teoria aunque parece que a el le funciona bastante bien.

Apague mi cigarro y nos retiramos a dormir. Tuve suerte que Domingo haya caido en el suelo porque asi pude tomar el cuarto de huespedes sin necesidad de volados ni similares.

Al medio dia me desperte y me los encontre en la sala viendo television. Reinaldo puso unos DVD’s de Dream Theater bastante buenos y Domingo prefirio echarse una siesta. Unas horas despues fuimos a comer, Domingo tenia un compromiso por la tarde en White Rock asi que no me podria llevar de regreso a Abbotsford, le llame a el siempre bien ponderado Lucrecio y quede de verme con el en una estacion del SkyTrain. Domingo me dio un aventon y se retiro.

Lo que siguio el sabado y el Domingo lo dejo para la siguiente porque ya me extendi.

Un agradecimiento muy especial a los patrocinadores de esta pachanga: Domingo y Reinaldo.

Para que vean que no invente, Ultraman estuvo en el crucero.

He dicho.

Weymaster

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